“Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres, Y te acordaras de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus pactos” Deuteronomio 8:1-2.
Objetivos
Animar a las personas a sobrepasar las situaciones difíciles de la vida.
Enseñar la actitud correcta para atravesar un desierto.
Introducción
En muchas ocasiones, cuando hablamos del desierto, no nos imaginamos todo lo que podemos aprender durante el proceso y menospreciamos lo que Dios puede hacer en nuestras vidas. Atravesar un desierto no es fácil, pero trae cambios eternos. Hay que tener en cuenta que Dios no nos dará algo con lo que no podamos lidiar, ni algo que no podamos soportar. Para poder sacarle el mayor provecho a los desiertos, aprenderemos: que son, que nos enseñan y como atravesarlos victoriosamente.
El Mensaje Para Hoy “Como Obtener La Victoria En Un Desierto”.
¿Qué es un desierto? Es un lugar, una circunstancia, una crisis en la vida, durante la cual se prueba de que estamos hechos. Un desierto es un símbolo de problema, crisis, etc. Y cada uno de nosotros ha pasado uno en algún momento de la vida. Por ejemplo: Jesús y el pueblo de Israel.
¿Cuáles son las características de un desierto?
vDurante el día, el calor es insoportable.
vPor la noche, hace mucho frío.
vEs un lugar de mucha soledad.
vEs un lugar donde se despierta una gran sed.
vEs un lugar donde abundan las serpientes.
¿Cuál es el propósito por el cual nosotros pasamos por el desierto?
1.Arraigar nuestra identidad como hijos.
“Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de
haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si
eres hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan” Mateo 4:1-3
A veces, los seres humanos depositamos nuestra confianza en las tareas que desempeñamos o en los
puestos que ocupamos. Esto nos trae una sensación de seguridad tan grande, que se nos olvida que
nuestra seguridad no debe estar basada en lo que hacemos sino en lo que somos en Dios. Como
consecuencia, cuando nos quitan un cargo o nos sustituyen por otra persona, sentimos que el mundo
se nos cae encima. El enemigo le estaba sugiriendo que probara quien era, haciendo ciertas cosas.
pero Él le dijo que nos necesitaba hacer nada para demostrar que Él es Dios. Cierto nos cimienta, nos
arraiga en nuestra identidad como creyentes. No importa si nos mueven de posición, si nos quitan lo
que amamos o si perdemos algo valioso; nuestra identidad esta en que somos hijos de Dios.
2. Probar nuestro corazón.
“Y te acordaras de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el
desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o
no sus mandamientos” Deuteronomio 8:2
Cuando una persona esta bajo presión sale a relucir a la superficie, lo que es por dentro. Dios, algunas
veces, permite estos desiertos en nuestra vida, para que nosotros mismos nos demos cuenta de lo que
hay en nuestro interior, ya que la mayoría de las veces nosotros mismos no sabemos lo que somos. Cada
vez que estemos pasando por un desierto, observamos que es lo que sale a la superficie, puede ser ira,
rebelión, murmuración, culpabilidad, etc. Si este es el caso, debemos cambiar nuestra actitud.
3.Prepararnos para una gran victoria
“Guardaras, pues, los mandamientos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y temiéndole. Porque Jehová tu Dios, te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes, tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel, tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltara nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre. Y comerás y te saciaras,
y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado” Deuteronomio 8:6-10
Al otro lado del desierto, siempre hay una bendicion grande esperándonos. Aunque la espera sea
larga y las circunstancias difíciles, tenemos esperanza. Y dependiendo de la actitud, será el tamaño de
la bendición: es exactamente lo que le sucedió a Jesús.
4.Purificar los motivos del corazón
En los desiertos, es cuando realmente nos damos cuenta si buscamos a Dios por lo que nos da, por su provisión o por lo que Él es. Lamentablemente, en muchos casos, hemos reducido a Dios a ser nuestra fuente en tiempo de necesidad. Y si no recibimos lo que esperamos, nos rebelamos. Cuando una persona se vuelve atrás, se rebela, murmura y se queja mientras esta pasando por el desierto, tenga por seguro que al buscar a Dios, ira por los panes y los peces, y no por amor a Él.
5.Aprender obediencia
Todo creyente que aprende a obedecer en momentos difíciles, también lo hará en momentos fáciles. Los desiertos traen a nuestra vida el deseo de obedecer a Dios incondicionalmente. La obediencia puede ser de dos maneras: Condicional e incondicional. ¿Usted sabía que la mayor parte de los problemas que tiene la gente es producto de su desobediencia a la palabra de Dios?
¿Qué cosas nos suceden en el desierto?
vLa gente en quien confiamos nos deja. Los amigos, la familia, los hermanos y todas las personas con las cuales solíamos contar, desaparecen. Algunas veces, nos enojamos contra esas personas, pero no nos damos cuenta que es Dios quien esta tratando con nosotros para que dependamos de Él.
vLos silencios de Dios. En estos silencios, usted no siente su presencia. En estos silencios, usted no lo ve; le parece que el cielo es de bronce. “Oh Dios, no guardéis silencio; No calles, oh Dios, ni te estés quieto” Salmos 83:1
¿Por qué Dios calla? Para desarrollar nuestro carácter y nuestra confianza en Él. Aunque nosotros no lo sintamos, Él siempre esta con nosotros y todo lo que hace es por amor a sus hijos. “…enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amen” Mateo 28:20
vLos adversarios le hacen preguntas, tales como: ¿Dónde esta tu Dios? ¿Por qué te esta sucediendo esto? Y hasta usted mismo se esta haciendo esas mismas preguntas.
¿Cuál es la actitud que debemos tener cuando estamos pasando por un desierto?
§Contentamiento
§Alabanza y adoración
Cuando hablamos de contentamiento, la tendencia es confundirlo con conformismo. Para conocer la diferencia entre ambas palabras, veamos a continuación sus significados:
§Contentamiento – Darse por satisfecho con lo que se tiene sin dejar de mirar lo que se puede alcanzar. En realidad, esta palabra no tiene nada que ver con conformismo. Es aprender a estar alegre y dar gracias en todo y por todo; teniendo la convicción en el corazón de que este desierto es temporal, y que viene un mejor futuro.
§Conformismo – Es estar en una situación sin tener una esperanza ni aspiraciones a cambios para mejorar en el futuro. No se conforme con su vida de oración, no se conforme con la posición en que se encuentra en cada área de su vida; sueñe con algo mejor y pelee por conseguirlo.
“En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente y sé tener en abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” Filipenses 4:10-13.
¿Qué le sucedió al pueblo de Israel?, o sea, ¿Cuál fue su actitud? La actitud que tomo el pueblo de Israel fue de queja, murmuración y rebelión. La queja y la murmuración son abominables delante de los ojos de Dios. Entre mas se queje del problema, mas grande se va a hacer.
“Partió luego de Elim toda la congregación de los hijos de Israel, y vino al desierto de Sin, que esta entre Elim y Sinaí , a los quince días del segundo mes después de que salieron de la tierra de Egipto. Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto, y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud” Éxodo 16:1
§Alabanza y adoración. En el desierto hay que aprender a adorar a Dios.
“Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. Entonces
sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al
instante, se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron” Hechos 16:25-26.
¿Cómo tenemos victoria en el desierto?
“Oídme, los que seguís la justicia, los que buscáis a Jehová. Mirad a la piedra de donde fuisteis cortados,
y al hueco de la cantera de donde fuisteis arrancados. Mirad a Abraham vuestro padre, y a Sara que os dio
a luz; porque cuando no era más que uno sólo lollame, y lo bendije y lo multipliqué . Ciertamente consolará Jehová a Sión; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto” Isaías 51:1-3
Si nuestra actitud es de alabanza y no de queja ni murmuración, Dios abre un camino en el desierto. Debemos aprender las lecciones para no volver a pasar lo mismo.
Preguntas finales
·¿Qué es un desierto? * ¿Cuál es el propósito de pasar por el desierto?
·¿Qué cosas nos suceden en el desierto? * ¿Cuál es la actitud que debemos tener al pasar por un desierto?
·¿Cómo tenemos victoria sobre el desierto?
Aplicación: Orar por las necesidades de cada persona. Y por fortaleza para aquellas personas que están atravesando un desierto pueda ver la mano de Dios sobre su vida, sacar lo mejor de esta etapa para su desarrollo y puedan salir del desierto victorioso.